Estos fueron unos roscos que se quedaron llenos, sin agujero... y con el nombre de pastas se han quedado. Lleno de sabores mediterráneos, con el aceite de oliva, limón, un vino moscatel & anís. En casa han volado. Es una versión más de las Pastas Integrales de Anís.
Ingredientes:
Para unas 70 minipastas
500 gr de harina
Media cucharadita de canela
125 gr. de vino moscatel
Un cuarto de cucharadita de jengibre
200 gr. de aceite de oliva, en mi caso AOVE Señorios de Relleu
100 gr. de azúcar glass y la ralladura de medio limón
La cáscara de medio limón sin la parte blanca
20 gr de anís
20 gr. de sésamo tostado
Prepara y pesa todos los ingredientes, deja listas dos bandejas de horno con papel para hornear. Elige tu cortador de galletas favorito, te recomiendo que sea sencillo, con pocas esquinas, la masa es fácil de manipular pero se quiebra con facilidad.
Calienta el aceite con el limón, apenas unos minutos, apaga el fuego y deja que vaya enfriando. Cuando esté casi frío retira la corteza de limón. Tuesta el sésamo en una sartén tapada apenas un minuto deja enfriar.
Precalienta el horno a 180º.
En un bol amplio pondremos la harina tamizada, en el centro el resto de ingredientes: aceite que hemos aromatizado con limón, azúcar con la ralladura de limón, anís, vino moscatel, sésamo tostado, la canela. Integramos todo bien y el resultado es una masa que se despega con facilidad del bol y de las manos, de hecho he acabado sobre la mesa poniendo la pasta.
Aplanamos con ayuda de un rodillo, lo mejor es poner la pasta entre dos papeles de hornear. En mi caso me gusta que sean finitas, en todo caso como máximo de medio centímetro de grosor. No he dejado reposar la masa, si tienes tiempo te recomiendo que la dejes descansar de media a una hora. Corta las pastas con el cortador elegido. Reparte en la bandeja y horneamos apenas 15 minutos en horno precalentado a 180º. Por el tono verás que están hechas. Una vez listas sacar y dejar enfriar en la bandeja 5 minutos más.
Una vez frías repartimos azúcar glass tamizada con generosidad sobre las pastas. Puedes guardarlas en una caja metálica hermética y aguantará varios días... eso, si queda alguna.